Los Caballeros del Trabajo organizaron huelgas contra el sistema ferroviario del suroeste de Jay Gould en 1884 y 1886, según el sitio web del History Channel. Un artículo archivado en el sitio web del New York Times del 29 de marzo de 1886 señala que el motivo de esta última huelga fue que Gould maltrató a 15.000 de los 18.000 trabajadores empleados por su ferrocarril pagándoles salarios de esclavos por su trabajo.
Maltratar a sus trabajadores pagándoles salarios de pobreza no fue la única fechoría de Jay Gould en su carrera empresarial. Un artículo en About.com sobre la historia del siglo XIX dice que, aunque era uno de los hombres más ricos de Estados Unidos, también era el más despreciado. Comenzó su carrera en los negocios manipulando acciones en Wall Street protegiendo sus prácticas ilegales sobornando a jueces y políticos. Entró en el negocio ferroviario en 1867 cuando logró arrebatarle el control del ferrocarril Erie a Cornelius Vanderbilt. En 1869, su plan para acaparar el mercado del oro en Estados Unidos provocó un pánico masivo en Wall Street que culminó con el Viernes Negro, una importante perturbación económica mediante la cual Gould ganó millones.
En 1872, Gould perdió el Ferrocarril Erie, pero compró cantidades masivas de otras acciones ferroviarias, así como el Ferrocarril Elevado de Manhattan, hasta convertirse en una fuerza dominante en la infraestructura de transporte del país. Sin escrúpulos y despiadado hasta el final, murió en diciembre de 1892 habiendo acumulado una fortuna valorada en unos 100 millones de dólares.