Los caballeros eran considerados nobles y comían de manera muy diferente a la de las clases bajas; disfrutaron de carne fresca, pescado de río, verduras frescas, fruta fresca y pan. Las comidas que se cocinaban también solían estar aromatizadas con diversas especias, como nuez moscada, alcaravea, pimienta, cardamomo y jengibre.
Algunos de los otros ingredientes utilizados en la cocina eran almendras, dátiles, pasas y azúcar de caña. Los investigadores conocen los ingredientes y tipos de alimentos disponibles para los caballeros, así como para la familia real y los campesinos gracias a las recetas de cocina medievales escritas a mano que quedaron. Los ricos, incluidos los caballeros, también estaban interesados en productos importados de otros países, como las salsas picantes, las favoritas de la corte real.