Dos ejemplos comunes de mutualismo en el bioma de la tundra incluyen la coexistencia beneficiosa entre el alga y el hongo en un liquen y la asociación recíproca entre los cisnes de la tundra y el sagú. El mutualismo es un tipo de relación simbiótica en la que dos o varias especies diferentes obtienen beneficios compartidos al vivir en estrecha proximidad entre sí.
Un bioma es una división geográfica y ecológica de la Tierra que se caracteriza por una flora y fauna únicas que prosperan bajo ciertas condiciones climáticas y ambientales. El bioma de tundra se define como una región que comprende una baja variedad de plantas y animales, fuentes limitadas de alimentos, precipitaciones mínimas, períodos de crecimiento breves y temperaturas extremadamente frías.
Debido a la competencia y la escasa disponibilidad de nutrientes, los organismos forman relaciones con otros organismos para asegurar una supervivencia continua. Uno de los organismos más abundantes en el bioma de la tundra son los líquenes. Un liquen consta de un componente fúngico llamado micobionte que forma una relación mutualista con el componente de algas conocido como fotobionte. El hongo protege al alga de la deshidratación suministrándole agua constantemente mientras el alga sintetiza alimento para el hongo. Otra asociación mutuamente beneficiosa en la tundra es entre los cisnes de tundra y la alga sagú, donde los cisnes utilizan la alga como fuente de sustento durante el movimiento estacional de las aves a cambio de la dispersión de semillas.